
Sueño:
Cada noche pasamos entre una hora y media y dos horas soñando. Soñamos una vez por cada 90 minutos de sueño aproximadamente. Este tiempo se va haciendo mayor a lo largo de la noche, comenzando desde unos 10 minutos al principio hasta unos 45 minutos o más al final. Hay cinco etapas durante el proceso de sueño: cuatro son de sueño No-REM y una de sueño REM (de las siglas inglesas Rapid Eye Movement, en castellano Movimiento Rápido de Ojos). Los sueños más vívidos, y por tanto los que se recuerdan mejor, ocurren durante el sueño REM (aunque también se sueña en las otras etapas). Cada ciclo de sueño dura aproximadamente 90 minutos. En contra de lo que muchas personas piensan, todo el mundo sueña; la cuestión es que no se suelen recordar estos sueños. Sin embargo, hay métodos para recordar más y mejor lo que soñamos cuando dormimos. Para una información más detallada consultar el artículo sobre el sueño en esta enciclopedia.
Sueño lúcido:
Un sueño lúcido es un sueño en el cual el soñador se da cuenta de estar soñando. Este tipo de sueño se puede dar de forma espontánea o bien ser inducido por determinadas prácticas y ejercicios. El término Sueño Lúcido fue usado por primera vez por el psiquiatra holandés Frederick van Eeden en un estudio realizado en 1913. En la actualidad se acepta como un hecho comprobado científicamente.
A la persona que se autoinduce el sueño lúcido o lo tiene a menudo de forma espontánea se le conoce como onironauta.
Es probable que la mayoría de las personas hayan tenido uno o más sueños lúcidos en algún momento de su vida, aunque la mayoría de las veces hayan sido olvidados al igual que los sueños comunes. Hay personas que se ejercitan para tenerlos y llegar a controlarlos de diferentes maneras ya que durante el sueño lúcido, existen diferentes niveles de control del sueño; por lo cual, un soñador puede tener diferentes grados de control de su sueño.
Los soñadores más experimentados pueden llegar a controlar sus sueños casi a voluntad, dirigiendo el sueño y llevando a cabo sus deseos en los mismos. Entre las habilidades posibles para un soñador experimentado, están el poder cambiar el lugar donde se encuentra en el sueño, visitar sitios conocidos o imaginarios, volar, cambiar de forma, y cualquier cosa que se le ocurra durante el sueño. Los sueños lúcidos son notables por perdurar en la memoria, siendo excepcionalmente mejor recordados que los sueños típicos y no lúcidos (aunque también es posible no recordarlos). Los onironautas describen regularmente sus sueños como excitantes, fantásticos, llenos de color (se observan los colores mejor que en la misma realidad). Además, incluso han informado de sueños lúcidos que han tenido lugar en una especie de hiperrealidad, una realidad que se siente más real que el estado cotidiano de vigilia. En estos sueños todos los elementos del sueño están amplificados, por lo que a menudo comparan sus sueños con experiencias espirituales.
Al igual que los normales, los sueños lúcidos se producen durante la etapa REM del sueño.
Fenómenos asociados al sueño lúcido:

Parálisis del Sueño. Sucede durante la etapa REM del sueño en la cual el cuerpo queda paralizado por un mecanismo cerebral que impide que los movimientos que se producen en el sueño se lleven a cabo de forma real por el cuerpo, ya que esto podría suponer el poner en peligro la propia integridad física, moviéndose únicamente los ojos y dando lugar al efecto "REM" (Movimiento Rápido de Ojos). Este estado puede ir acompañado de alucinaciones (especialmente de tipo auditivo) y otras sensaciones más o menos acusadas, situación que puede llegar a causar pánico en quién la experimenta, ya que el sujeto se siente inmovilizado (para más detalle consultar Parálisis del Sueño), aunque este estado sea completamente inofensivo.
Falso despertar: Sucede cuando no se logra el control adecuado del sueño. En un falso despertar, de repente uno sueña que se ha despertado. Si la persona estaba en un estado de lucidez, a menudo cree que ya no está soñando y puede salir de su habitación, etc. Dado que esa persona sigue soñando, a esta situación se la llama "falso despertar". Esto suele ser un problema en el arte del sueño lúcido porque normalmente provoca que la persona pierda la conciencia de estar en un sueño, pero también puede causar en algunos el que lleguen a estar lúcidos si, de forma habitual, se realiza un test de realidad siempre que se despierten.
Recordar sueños:
Recordar los sueños es una habilidad muy importante para los soñadores lúcidos (y para cualquiera que esté interesado en conocer algo más de su mundo onírico) ya que si no se recuerdan los sueños, tampoco se podrán recordar los sueños lúcidos. Habitualmente, mejorar el recuerdo de los sueños es el primer paso para poder aprender a tener sueños lúcidos. Además permite familiarizarse con el propio contenido onírico, lo cual, será útil para identificar signos (ver más adelante test de realidad) que también nos pueden ayudar a alcanzar la lucidez.Una práctica común que permite incrementar los sueños recordados es mantener un diario o cuaderno de sueños, que se debe mantener cerca de nuestra cama, de manera que tan pronto como nos despertemos, podamos plasmar en papel los sueños, impresiones o pensamientos que tengamos en ese momento. Es recomendable que cuando despertamos no nos movamos y mantengamos durante un rato los ojos cerrados, pues esto puede ayudar a recordar mejor el sueño que acabamos de tener.Si esperamos a escribir en este diario en otro momento del día, podemos olvidar gran parte o el total de los sueños que hayamos tenido, pero también hay que tener en cuenta que, a veces, durante el día, algún suceso o acontecimiento pueden hacer que recordemos sueños que habíamos olvidado y en estos casos es recomendable, si es posible, tomar nota de todo lo que nos venga a la memoria, incluyendo que fue lo que nos hizo rememorar ese sueño.Otra técnica para retener los sueños es mentalizarse antes de dormirse que a la mañana siguiente se va a recordar el sueño. Por ejemplo, podemos visualizarnos por la mañana en la cama, recordando detalles del sueño y apuntándolos.
Test de realidad:
Con el test de realidad se pretende obtener un método para distinguir si se está soñando o no. Este es un proceso muy importante, pues puede ser la clave para tener sueños lúcidos. El método consiste en realizar algún tipo de acción que sea difícil de llevar a cabo en un sueño, o también, intentar hacer algo que en el estado de vigilia no sea posible. Algunos ejemplos del primer tipo podrían ser leer algún texto, apartar la vista de ese texto y volverlo a mirar para ver si se ha producido algún cambio o, de igual manera, mirar la hora en un reloj. En el estado de vigilia el texto no cambia y la hora puede cambiar apenas un minuto, en cambio, en un sueño, a menudo, se producirían cambios significativos o extraños. Un ejemplo del segundo tipo de test, sería intentar elevarse del suelo y volar, acción que sólo se podría producir en un sueño.Dado que en nuestros sueños aceptamos como lógica o normal cualquier cosa por extraña o imposible que parezca y que en el estado de vigilia no podría ocurrir, es necesario llevar ese análisis racional a nuestros sueños para poder alcanzar la lucidez, por tanto, otra operativa que complementa al tipo test expuesto anteriormente sería tratar de identificar cierto tipo de signos en nuestros sueños que nos pueden servir como pistas para saber si estamos soñando o no.Cada vez que realizamos un test de realidad debemos comprobar nuestro entorno y a nosotros mismos de forma lógica analizando si hay algo extraño o algún signo que nos pueda ayudar a identificar si estamos soñando o no. Este test se debe realizar de forma habitual y continuada en el estado de vigilia durante el tiempo que sea necesario (que puede variar desde unos días a varios meses) para convertir este proceso en un hábito que finalmente se lleve a cabo también dentro de nuestros sueños, y de esa manera poder alcanzar la lucidez. Es conveniente elegir algunos tipos de test (siempre más de uno) y llevarlos a cabo regularmente comprobando lo que nos rodea y pensando que el resultado sería diferente si estuvieramos soñando. Además también es muy importante hacer un test de realidad cada vez que nos despertemos pues nos podría ayudar a alcanzar la lucidez si se produjera un falso despertar. Este proceso puede dar resultados rápidamente en algunas personas y en otras no, pero lo importante es mantener la constancia en el proceso hasta que se convierta en un hábito que se traslade a nuestros sueños. También puede ser de ayuda el que si no se consigue realizar este test durante el sueño, hacerlo unas pocas veces antes de ir a dormir mientras se está despierto.Cómo elegir que tipo de test debemos realizar dependerá de nuestra actividad diaria, de que se adapte a nuestra personalidad, de la rapidez con la que se pueda hacer y de que sea discreto, si no quiere ser descubierto (cuando se encuentra en lugares públicos, en el trabajo, etc).
Si mantenemos la constancia adecuada y la concentración necesaria al realizar este test, obtendremos el resultado que buscamos.
Definiciones:
Onironauta:
Un onironauta es una persona que tiene la habilidad natural o adquirida de cobrar consciencia mientras sueña dormido (a este tipo de sueño se le conoce como sueño lúcido). También se conoce con este nombre al que practica la proyección astral, mediante el sueño lúcido.
Se dice que durante la infancia todo el mundo tiene esta habilidad pero por lo general se pierde pronto sobre todo en las culturas que tienen tendencia a restar importancia a los sueños.
El onironauta (por lo general) tiene como objetivo el control del sueño para satisfacer sus fantasías o deshacerse de sus pesadillas, entre otras cosas. Los onironautas que tienen el sueño lúcido de forma espontánea, en ocasiones, consideran esta habilidad como una mera curiosidad que no sirve para nada. Aunque el sueño lúcido es utilizado con cierta frecuencia en psicoterapia por su probada utilidad para superar traumas.
REM:
Movimiento ocular rápido (en inglés, Rapid Eye Movement), la fase del sueño durante la que suceden los sueños más intensos.

Parálisis del sueño:
Es una condición muscular producida por la atonía que tiene lugar mientras la persona duerme. Se observa mayormente en los momentos en que el individuo está despertándose o quedándose dormido, o comenzando una fase REM del sueño.
La parálisis es totalmente normal y se produce cada vez que uno duerme. Es el mecanismo natural de defensa del organismo para evitar el "escenificar físicamente los ensueños", lo cual podría resultar dañino y peligroso para el individuo dormido.
Normalmente no somos conscientes cuando estamos en este estado, pero algunos individuos son suceptibles de sufrir episodios de parálisis estando conscientes. Esto puede ocasionar que el individuo mezcle sensaciones reales del entorno que le rodea, con cualquier tipo de alucinación producida por un sueño, como puede ser sentir una sensación de ahogo o dificultad para respirar, con opresión del pecho, palpitaciones y otras sensaciones de origen fisiológico. Esta parálisis, acompañada por temor en la persona que la padece, se conoce como pesadilla, en el sentido clásico de la palabra.
En este estado, el sujeto se siente incapaz de realizar cualquier movimiento o de hablar, pero está plenamente consciente de su situación y de lo que ocurre en su medio ambiente circundante, ya que puede oír, oler o percibir sensaciones táctiles, incluso ver si tiene los ojos abiertos.
Otras:
Complejo K:
En el electroencefalograma los complejos K corresponden a ondas lentas bifásicas, caracterizada por una descarga lenta, negativa, de amplitud elevada y de una deflexión positiva.
Electrooculograma:
El electrooculograma (EOG) es un examen que consiste en colocar pequeños electrodos cerca de los músculos de los ojos para medir el movimiento de éstos. Este examen es utilizado en la polisomnografía.
En condiciones habituales existe una diferencia de potencial de aproximadamente de 0,4 a 5 mV entre la córnea y la membrana de Bruch situada en la parte posterior del ojo.
El origen de esta diferencia se encuentra en el epitelio pigmentario de la retina y permite considerar la presencia de un dipolo, el cual puede ser representado por un vector cuyo brazo coincide con el eje anteroposterior del globo ocular, donde la córnea corresponde al extremo positivo y la retina al extremo negativo de dicho dipolo.
Ahora bien, el potencial producido por este dipolo es susceptible de ser registrado a través de sistemas de registro tanto unipolares como bipolares, mediante la colocación de electrodos en la piel cercana al ojo. Al medir el potencial producido por un dipolo, la magnitud (voltaje) y polaridad del potencial registrado dependerán, en gran medida, de la angulación del dipolo con respecto a los electrodos pertenecientes a dichos sistemas de registro.
Movimientos oculares:
Existen cuatro tipos de movimientos oculares, cada uno controlado por un sistema neural distinto pero que comparten la misma vía final común, las neuronas motoras que llegan a los músculos extraoculares.
Los movimientos sacádicos, movimientos súbitos y enérgicos de tipo espasmódico, ocurren cuando la mirada cambia de un objeto a otro. Colocan nuevos objetos de interés en la fóvea y disminuyen la adaptación en la vía visual, que podría ocurrir si la mirada se fijara en un solo objeto por períodos prolongados.
Los movimientos suaves de persecución (de búsqueda) son movimientos oculares de seguimiento que se producen cuando se observa un objeto en movimiento.
Los movimientos vestibulares (movimientos de ajuste) ocurren como respuesta a estímulos iniciados en los conductos semicirculares, para mantener la fijación visual mientras se mueve la cabeza.
Los movimientos de convergencia aproximan los ejes visuales entre sí cuando se enfoca la atención en objetos cercanos al observador.
Aún cuando una persona se fije en un objeto estacionario, sus ojos no están inmóviles, sino que exhiben muy pequeños movimientos involuntarios. Hay tres tipos de movimientos involuntarios: vibración, saltos lentos y golpeteos.
1) Vibración: una serie de pequeñas vibraciones de los ojos entre 30-80 Hz (ciclos/seg).
2) Saltos lentos: movimientos involuntarios que resultan en movimiento de saltos de los ojos; estos saltos significan que aunque los objetos estén estacionarios, la imagen salta a través de la fóvea.
3) Movimientos de golpeteo (microsacádicos): como la imagen salta en el extremo de la fóvea, el tercer mecanismo involuntario causa un reflejo de salto del globo ocular de tal manera que la imagen es proyectada nuevamente hacia la fóvea.
Enfermedades del Sueño:
Las enfermedades del sueño, también denominadas trastornos del sueño, corresponden a un amplio grupo de desórdenes que afectan el desarrollo normal del ciclo sueño-vigilia (ver Clasificación internacional de los trastornos del sueño).
La enfermedad del sueño transmitida por la mosca tse tse es una enfermedad parasitologica que se encuentra en Africa. El parasito que la causa es el tripanosoma. Esta enfermedad es mortal sin tratamiento.
Desarrollo de los trastornos:
Pueden afectar el curso del sueño directamente, o hacerlo de manera secundaria. Por ejemplo, los casos de asma nocturno y otros síndromes respiratorios, pueden asociarse con una oxigenación deficitaria durante la noche e incluso con crisis de asifixia, induciendo un despertar prematuro, con dificultades para volver a conciliar el sueño. Se distinguen básicamente tres síntomas: insomnio, dificultades para iniciar o mantener el sueño, y sueño excesivo durante las fases de vigilia.
Generalmente los pacientes acuden al médico por tres causas principales:
Incapacidad aguda o crónica para dormir adecuadamente durante la noche.
Fatiga crónica.
Una manifestación conductual anormal en el sueño mismo.
En la evaluación y posterior diagnóstico es importante seguir un registro cuidadoso de la historia del paciente, donde la estimación del paciente, y la de los compañeros de cuarto es esencial para el diagnóstico.
Fases del sueño:
Durante el período en que descanzamos el sueño pasa por diferentes fases, las mismas son:
Fase REM: característica en la cual el cerebro está muy activo, el tronco cerebral bloquea las neuronas motrices de manera que no nos podemos mover. REM proviene de los vocablos ingleses "Rapid Eye Movement" debido al característico movimiento de los globos oculares bajo los párpados. Ésta es la fase donde soñamos y captamos gran cantidad de información de nuestro entorno debido a la alta actividad cerebral que tenemos.
Fase 1 (Adormecimiento): es un estado de somnolencia que dura unos minutos. Es la transición entre la vigilia y el sueño. Se pueden dar alucinaciones tanto en la entrada como en la salida de esta fase. (5% del tiempo total del sueño).
Fase 2 (Sueño ligero): Disminuyen tanto el ritmo cardíaco como el respiratorio. Sufrimos variaciones en el tráfico cerebral, períodos de calma y súbita actividad. Es más difícil despertarse que en la fase 1. (50% del tiempo). En esta fase surgen esporádicamente dos grafoelementos típicos del EEG del sueño: las espigas del sueño (ondas puntiagudas) y los complejos K (picos repentinos).
Fase 3: Fase de transición hacia el sueño profundo. Pasamos unos 2 - 3 minutos aproximadamente en esta fase.
Fase 4 (Sueño Delta): Fase de sueño lento, las ondas cerebrales en esta fase son amplias y lentas así como el ritmo respiratorio. Cuesta mucho despertarnos estando en esta fase que dura unos 20 minutos aproximadamente. No suelen producirse sueños. (20% del tiempo total del sueño).
A lo largo de la noche el sueño lento (NREM) se alterna con sueño paradójico (REM). El total del sueño paradójico es un 25% del sueño.En esta fase se muestra una actividad cerebral semejante a la de la vigilia.
Pesadilla:

La pesadilla es un ensueño angustioso y tenaz, frecuentemente con opresión del pecho y dificultad de respirar (ver parálisis del sueño). Las pesadillas generalmente tienen lugar durante períodos de sueño con movimiento ocular rápido (fase MOR, movimiento ocular rápido, en inglés fase REM por "Rapid Eye Movement").
Hasta cerca del siglo XVIII, las pesadillas eran a menudo consideradas obras de demonios, los cuales se creía se sentaban sobre los pechos de los durmientes, oprimiéndolos con su peso, lo que originó el nombre de pesadilla (nombre derivado de peso). Varias formas de magia y posesión espiritual fueron también consideradas causas. En la Europa del siglo XIX se creía que las pesadillas eran causadas por problemas digestivos.
Actualmente se sabe que las pesadillas son provocadas por causas fisiológicas, tales como fiebre elevada, o por causas psicológicas, tales como un trauma inusual o estrés en la vida del durmiente. Los movimientos corporales ocasionales en las pesadillas pueden servir para despertar al durmiente, ayudando a evitar la sensación de miedo que es uno de los componentes de las pesadillas.
Sueño paradójico:
Fase del sueño en el que los ojos se mueven rápidamente; por eso también se llama sueño REM (Rapid Eye Movement). Es el momento en que el individuo está más relajado, aunque es relativamente fácil despertarlo, de ahí su nombre de paradójico. Empieza aproximadamente una hora y media después de haberse dormido. Sus características son: respiración rápida y superficial, discreta aceleración del ritmo cardiaco, excitación sexual (en ocasiones una polución nocturna) y fenómeno de ensoñación.
Durante el sueño REM el trazado electroencefalográfico se asemeja al que registramos en vigilia. La supresión selectiva de esta fase, en animales de experimentación, termina provocando graves trastornos de conducta, y agresividad.
La hipótesis de que el sueño participa en la consolidación de la memoria reciente ha sido investigada mediante cuatro paradigmas: (1) efectos de la privación de sueño sobre la memoria de consolidación (2) efectos del aprendizaje sobre el sueño post-entrenamiento (3) efectos de la estimulación durante el sueño sobre los patrones de sueño y sobre la memoria, y (4) re-expresion de los patrones de comportamiento específico neural durante el sueño post-entrenamiento. Estos estudios confirman convincentemente la idea de que el sueño está profundamente implicado en las funciones de la memoria en humanos y animales. Sin embargo, los datos disponibles aún son demasiado escasos para confirmar o rechazar inequívocamente la recientemente expuesta hipótesis de que la consolidación de memorias no-declarativa y declarativa respectivamente dependan de los procesos de sueño REM y NREM.